La primavera de 2018 llenó de color nuestro olivar. Entre los árboles aparecieron las caléndulas, los dientes de león y otras flores de la cubierta vegetal.
Al caminar por la finca se podían escuchar los pájaros, el zumbido de las abejas y las ranas. Son algunos de los detalles que nos gusta observar cuando recorremos el olivar.
Las fotografías de esta publicación recogen esa floración y la actividad de los insectos entre las plantas. Basta detenerse un momento para descubrir que el paisaje cambia mucho más allá de los olivos.




